Todos pasamos en algún momento de nuestra vida por épocas en las que las cosas no salen como nos gustaría y nos ocurren acontecimientos desagradables. Es entonces cuando nos venimos abajo psicológicamente y creemos que nunca volveremos a estar bien, pudiendo incluso a desarrollar un trastorno del estado de ánimo o de ansiedad.
Para evitar estas “crisis” y para salir de ellas cuanto antes, podemos hacer lo siguiente:
-
Esforzarnos en controlar nuestros pensamientos catastrofistas. Si esto resulta difícil, siempre podremos intentar “distraernos” con otros pensamientos.
-
Parar los pensamientos que nos indiquen “que no hay salida” y forzarnos a tomar distancia de la situación.
-
Reforzarnos en esos momentos malos. Es decir, en lugar de hundirnos por la realidad que vivimos, animarnos sin parar en esos periodos. Diciéndonos a nosotros mismos que seremos capaces de salir de esta situación.
-
Mostrarnos seguros ante las decisiones que no tengamos más remedio que tomar.
-
Recordar que en otros momentos difíciles aprendimos enseñanzas muy útiles. De lo malo siempre se aprende.
-
Premiarnos en esas circunstancias, concediéndonos algún capricho de vez en cuando.
-
Programar, dentro de las rutinas diarias del día, alguna actividad que nos ayude a sentirnos bien.
-
Pensar en las cosas agradables que hemos hecho y que nos han ocurrido recientemente.
-
Hacer algo de ejercicio físico a diario y mantener una alimentación adecuada.
-
Tener la seguridad de que todo esta crisis es temporal y pasará.
-
Intentar sonreír durante el mayor tiempo posible.